Poema a un hombre solo

Tan sólo en el Ocaso. Brillan los ojos del gato. Sobre la ruta se alejaba un hombre. La madre que murió sin decir nada,. Trabaja en mi garganta. Tu figura se ilumina al fuego. Y algo quiere salir. El chorro de agua en el jardín. Alguien tose en la otra pieza,. Un poco de muerte tiembla en los rincones.

CONFIDENCIAS de un hombre enamorado (poema) de Jensen

Siente una profunda melancolía que lo invade y le llena el corazón, como si no hubiera lugar para otros sentimientos. Es un dolor vivo que aniquila lo que lo rodea.

No quiero un príncipe azul, solo quiero un hombre de verdad

El que dobló sus flechas. Yo soy el que en los labios guarda sabor de uvas. El que te llama desde las llanuras brotadas. Yo soy el que en la hora del amor te desea. El aire de la tarde cimbra las ramas altas. El río desatado rompe a llorar y a veces se adelgaza su voz y se hace pura y trémula. Retumba, atardecida, la queja azul del agua.

Amiga, no te mueras! El que cortó jacintos para tu lecho, y rosas. Tendido entre las hierbas yo soy el que te espera! Sed de ti me acosa en las noches hambrientas. Trémula mano roja que hasta su vida se alza.

Paginación

Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía. Por eso eres la sed y lo que ha de saciarla.

Cómo poder no amarte si he de amarte por eso. Si ésa es la amarra cómo poder cortarla, cómo. Cómo si hasta mis huesos tienen sed de tus huesos. Sed de ti, guirnalda atroz y dulce. Sed de ti que en las noches me muerde como un perro. El cuerpo incendio vivo que ha de quemar tu cuerpo.

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Sed que busca tu sed. Y en ella se aniquila como el agua en el fuego Aquí te amo… Aquí te amo. En los oscuros pinos se desenreda el viento. Fosforece la luna sobre las aguas errantes. Andan días iguales persiguiéndose. Se desciñe la niebla en danzantes figuras. Una gaviota de plata se descuelga del ocaso. A veces una vela. O la cruz negra de un barco.

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Poema "UN HOMBRE SOLO" por Mariposa en vuelo | Poematrix

Suena, resuena el mar lejano. Este es un puerto. Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte. Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.

Un hombre vivió solo en una casa durante dos meses

Amo lo que no tengo. Pero la noche llega y comienza a cantarme. La luna hace girar su rodaje de sueño. El mar Necesito el mar porque me enseña: Lo que antes me enseñó lo guardo! No estés lejos de mí No estés lejos de mí un sólo día, porque cómo, porque, no sé decírtelo, es largo el día, y te estaré esperando como en las estaciones cuando en alguna parte se durmieron los trenes.

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Nunca dejemos de beber. Sembremos la llanura antes de arar la loma. Mi verdad se pierde en la noche: Nadie niegue su destino. Las reflexiones a las que obliga su contenido, su declaración de los problemas que conlleva la palabra en una fecha tan temprana, han atraído la atención de numerosos críticos. Con la esperanza, decía, de un largo día volver. Mas no ha de volver la cara, pues la vida es senda rara: El título deja de despreciar a este nombre para consignar, en su ambigüedad, una intención: En la tercera estrofa, usa las palabras sangre y estrella para señalar dos aspectos de su esencia; su sangre es su identidad y sus ideales.

Las flores de mi jardín se han ido marchitando, y noche a noche parecen morir de tristeza Este nombre no constituyente, y se deduce que no esencial, al quedar incluso tras la muerte, al sobrevivir y permitir y hablar del sujeto en su ausencia absoluta, señala la muerte del sujeto.